sábado, 15 de octubre de 2011

mito de narciso

Narciso (mitología)

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En la mitología griega, Narciso (en griego Νάρκισσος) era un joven conocido por su gran belleza. Las doncellas se enamoraban de Narciso a causa de su hermosura, mas él rechazaba sus insinuaciones. Entre las jóvenes heridas por su amor estaba la ninfa Eco, quien había disgustado a Hera y por ello ésta le había condenado a repetir las últimas palabras de aquello que se le dijera. Eco fue, por tanto, incapaz de hablarle a Narciso de su amor, pero un día, cuando él estaba caminando por el bosque, acabó apartándose de sus compañeros. Cuando él preguntó «¿Hay alguien aquí?», Eco contenta respondió: «Aquí, aquí». Incapaz de verla oculta entre los árboles, Narciso le gritó: «¡Ven!». Después de responder: «Ven, ven», Eco salió de entre los árboles con los brazos abiertos. Narciso cruelmente se negó a aceptar su amor, por lo que la ninfa, desolada, se ocultó en una cueva y allí se consumió hasta que sólo quedó su voz. Para castigar a Narciso, Némesis, la diosa de la venganza, hizo que se enamorara de su propia imagen reflejada en una fuente. En una contemplación absorta, incapaz de apartarse de su imagen, acabó arrojándose a las aguas. En el sitio donde su cuerpo había caído, creció una hermosa flor, que hizo honor al nombre y la memoria de Narciso.

[editar] Versión helénica


Narciso, de Paul Dubois (1866).
Se trata de una historia moral en la que el orgulloso e insensible Narciso es castigado por los dioses por haber rechazado a sus pretendientes masculinos. Se cree que es una historia moralizante dirigida a los adolescentes griegos de la época. Hasta hace poco la única fuente de esta versión era un fragmento de Pausanias (9.31.7), 150 años posterior a Ovidio. Una versión muy similar fue descubierta en el llamado "Papiro de Oxyrhynchus" en el año 2004, una versión muy anterior a la de Ovidio en al menos unos cincuenta años.
En la historia helénica el joven Ameinias ama a Narciso pero es rechazado cruelmente por él. Como una forma de burlarse de Ameinias, Narciso le entrega una espada, que Ameinias utiliza para suicidarse ante las puertas de la casa de Narciso, mientras reza a la diosa Némesis pidiéndole que Narciso un día conozca el dolor del amor no correspondido. Esta maldición se cumple cuando Narciso se enamora de su propia imagen reflejada en un estanque e intenta seducir al hermoso joven sin darse cuenta de que se trata de él mismo hasta que intenta besarlo. Entristecido de dolor, Narciso se suicida con su espada y su cuerpo se convierte en una flor, la cual se le llamó Narciso.[1]

[editar] Versión romana


Eco y Narciso, pintura de John William Waterhouse (1903).
En la versión contada por Ovidio, la ninfa Eco se enamora de un vanidoso joven llamado Narciso, hijo de la ninfa Liríope de Tespia. Preocupada por el bienestar de su hijo, Liríope decidió consultar al vidente Tiresías sobre el futuro de su hijo. Tiresías le dijo a la ninfa que Narciso viviría hasta una edad avanzada mientras nunca se conociera a sí mismo.
Un día, mientras Narciso estaba cazando ciervos, la ninfa Eco siguió sigilosamente al hermoso joven a través de los bosques, ansiando dirigirse a él pero siendo incapaz de hablar primero, ya que la diosa Hera la había maldecido a sólo poder repetir lo que otros decían. Cuando finalmente Narciso escuchó sus pasos detrás de él pregunta: "¿Quién está ahí?" y Eco respondió: "¿Quién está ahí?", y continuaron hablando así, pues Eco sólo podía repetir lo que otros decían, hasta que Eco se mostró e intentó abrazar a su amado. Sin embargo, Narciso rechazó a la ninfa y le dijo vanidosamente que le dejara en paz, y se marchó dejándola sola. Eco quedó desconsolada y pasó el resto de su vida en soledad, consumiéndose por el amor que nunca conocería, hasta que sólo quedó su voz.
Por lo que se refiere a Narciso un día sintió sed y se acercó a beber a un arroyo, quedando fascinado por la belleza de su reflejo, por lo que no se atrevió a beber por miedo a dañarlo e incapaz de dejar de mirarlo. Finalmente murió contemplando su reflejo y la flor que lleva su nombre creció en el lugar de su muerte.

Eco y Narciso, pintura de Placido Costanzi.
En algunas versiones, sin duda influenciadas por la versión helénica, se dice que otra muchacha que también había sido rechazada por Narciso rezó a la diosa Némesis para que lo castigara por su vanidad. En otras versiones se dice que Narciso es atormentado en el Inframundo contemplando un reflejo que no corresponde a su amor.

[editar] Véase también

[editar] Fuentes modernas

  • Graves, Robert (1968). The Greek myths. Londres: Cassell. 
  • Calimach, Andrew (2002). Lovers' Legends: The Gay Greek Myths. New Rochelle: Haiduk Press. 
  • Gantz, Timothy (1993). Early Greek Myth. Baltimore: Johns Hopkins University Press. 
  • Kerenyi, Karl (1959). The Heroes of the Greeks. New York/London: Thames and Hudson. 
  • Sergent, Bernard (1986). Homosexuality in Greek Myth. Boston: Beacon Press. 
  • Vinge, Louise (1967). The Narcissus Theme in Western Literature up to the Nineteenth Century. 

[editar] Enlaces externos

narciso

Narcisismo

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Narciso de Caravaggio.
Un héroe beocio cuyo mito precavía a los muchachos a evitar ser crueles con sus amantes.

Narcisismo es una alusión al mito de Narciso, amor a la imagen de sí mismo.[1] Amor que dirige el sujeto a sí mismo tomado como objeto.[2]

Sigmund Freud introdujo dicho concepto en el área del psicoanálisis a través de su obra Introducción del narcisismo, noción que ya había utilizado con anterioridad en su obra, pero con una definición más difusa.

Si bien se puede aludir a una serie de rasgos propios de la personalidad normal, sin embargo el narcisismo puede también manifestarse como una forma patológica extrema en algunos desórdenes de la personalidad, como el trastorno narcisista de la personalidad, en que el paciente sobreestima sus habilidades y tiene una necesidad excesiva de admiración y afirmación.

Estos desórdenes pueden presentarse en un grado tal, que se vea severamente comprometida la habilidad de la persona para vivir una vida feliz o productiva al manifestarse dichos rasgos en la forma de egoísmo agudo y desconsideración hacia las necesidades y sentimientos ajenos.

En su uso coloquial designa un enamoramiento de sí mismo o vanidad basado en la imagen propia o ego. La palabra procede del antiguo mito griego sobre el joven Narciso, de especial hermosura, quien se enamoró insaciablemente de su propia imagen reflejada en el agua.

La psicología humanista considera que el narcisismo patológico coincide con autoestima baja o errónea.[3]

Contenido

[editar] Aspectos conceptuales

Desde el punto de vista psicológico, se puede distinguir un significado psicogenético o psicoevolutivo: el narcisismo como un escalón necesario y ubicuo del desarrollo de la personalidad. Andrew P. Morrison, profesor de Psiquiatría de la Facultad de Medicina de Harvard, defiende que en los adultos, una razonable cantidad de narcisismo sano permite balancear la percepción individual de las propias necesidades en relación con los otros.[4]

Existe además el narcisismo patológico, diagnóstico de uso habitual en psiquiatría y de connotaciones negativas. Éste designa un rasgo de la personalidad, caracterizado por una baja autoestima acompañada de una exagerada sobrevaloración de la importancia propia y de un gran deseo de admiración por los demás. En la DSM-IV (manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales de la Asociación Psiquiátrica Americana, cuarta edición) existe un subapartado dentro de los trastornos de personalidad denominado Trastorno narcisista de la personalidad, (NPD), entendiéndose tal como una disfunción grave de personalidad.

Fuera del ámbito psicológico, los términos "narcisismo" y "narcisista" son frecuentemente utilizados peyorativamente denotando vanidad, presunción, egocentrismo o simple egocentría. Aplicado a un grupo social es frecuentemente utilizado para denotar elitismo o indiferencia a la difícil situación de los demás. En las situaciones de discusión, sin embargo, estos términos se utilizan para dibujar paralelismos entre las quejas sobre comportamientos centrados en uno mismo y el trastorno de personalidad narcisista más que hacia la autoestima sana.

[editar] El mito de Narciso

El relato más conocido sobre el mito de Narciso es el que Ovidio relató en su tercer libro de Las Metamorfosis en el año 43 a. C. La tragedia comienza a gestarse ya desde la concepción del niño Narciso, puesto que él es fruto de la violencia sexual. El dios-río Cefiso, después de raptar y violar a la náyade Liriope, engendró en ella a un joven de espléndida belleza, a quien dieron por nombre Narciso. Preguntado sobre si el recién nacido tendría una larga vida, Tiresias, el sabio capaz de predecir el futuro, contestó cripticamente «Sí, siempre y cuando nunca se conozca a sí mismo.»

A lo largo de su vida, Narciso, va a provocar en hombres y mujeres, mortales y dioses, grandes pasiones, a las cuales no responde por su incapacidad para amar y para reconocer al otro. Según el relato de Ovidio, entre las jóvenes heridas por su amor estaba la ninfa Eco, quien había disgustado a Hera y por ello ésta le había condenado a repetir las últimas palabras de todo cuanto se le dijera. Eco fue, por tanto, incapaz de hablarle a Narciso de su amor por él, pero un día, cuando él estaba caminando por el bosque, acabó apartándose de sus compañeros. Cuando Narciso preguntó «¿Hay alguien aquí?», Eco contenta respondió: «Aquí, aquí». Incapaz de verla oculta entre los árboles, él le gritó: «¡Ven!». Después de responder: «Ven, ven», Eco salió de entre los árboles con los brazos abiertos. Narciso cruelmente se negó a aceptar su amor. Tentado por Afrodita, al contemplar su imagen en el espejo de la superficie del agua, sintió una fascinación por su propia imagen de la que no pudo sustraerse. No podía tocar ni abrazar al ser que veía reflejado en el agua, pero tampoco podía apartar su vista de él. En otra versión del mito, uno de los menospreciados por Narciso se queja a los dioses y Némesis, la diosa de la venganza, se encarga de castigar su orgullo.

De cualquier modo, Narciso, subyugado por la bella imagen de sí mismo que le devolvía el río, se retrajo de toda posible relación amorosa con otros seres, e incluso de atender sus propias necesidades básicas, y su cuerpo se fue consumiendo para terminar convertido en la flor narciso, una flor tan hermosa como maloliente. Mientras tanto, Eco, consumida de melancolía, se retiró a una cueva donde su cuerpo también se consumió, quedando de ella solo una voz sin forma que repite, en la lejanía, la última frase o sílaba que se pronuncie.

[editar] El narcisismo en el psicoanálisis

Artículo principal: Narcisismo (psicoanálisis)

El neurólogo austríaco Sigmund Freud (1856-1939) y padre del psicoanálisis, introdujo el concepto de narcisismo en su ensayo de 1914 Introducción del narcisismo.[5]

En psicoanálisis se entiende por narcisismo una forma de estructuración de la personalidad, y una etapa del desarrollo del ser humano. Distinguen los psicoanalistas dos tipos: el narcisismo primario de los primeros meses de la existencia y donde el niño dirige toda sus energías a la satisfacción de sus necesidades. De una manera general, se refiere, con el término de narcisismo primario, al momento en que el niño se toma a sí mismo como objeto de amor, antes de elegir objetos externos. Todo su erotismo y/o energía libidinal es autodirigida y el mundo exterior no existe.

El narcisismo secundario, es un concepto que refiere en la extensa obra freudiana a dos ideas distintas:

  • a) Una forma de designar estados mentales patológicos (narcisismo esquizofrenico, por ejemplo, o en la «neurosis narcisista», que es modo como Freud denominó inicialmente las psicosis, también a lo que hoy se llamaría depresiones mayores o endógenas) donde la investidura libidinal que previamente estaba puesta en objetos recae ahora, regresivamente sobre el yo;
  • b)Una estructura estable (Yo realidad definitivo), donde no hay psicosis, porque existe equilibrio desde el punto de vista económico (flujo de energía psíquica libidinal). Las investiduras (catexis) estarían repartidas armónicamente entre los sistemas y los objetos; desde el punto de vista tópico se puede afirmar que el componente estructural «ideal del yo» y superyó definitivo, se generan a partir del llamado sepultamiento del Complejo de Edipo.

[editar] Narcisismo patológico

[editar] Epidemiología

Se estima que en la población general la prevalencia a lo largo de la vida es del 1%, y en las poblaciones clínicas está entre el 2 y el 16%. Entre el 50 y 75% de las personas diagnosticadas son varones.

[editar] Fisiopatología clínica

Resulta desconcertador para muchos el hecho de que el narcisista suele exhibir una aparente autoestima formidable, y socialmente aparece como una persona muy segura, sabedora de lo que quiere y completamente resuelta. En realidad con ello el narcisista está camuflando su vacío interno, su carencia real de autoestima. En la infancia temprana de estos individuos se encuentra a menudo una actitud indiferente o minusvaloradora por parte de sus progenitores, lo cual les deja una inseguridad que tratan de compensar por medio de una autoevaluación exagerada, irreal e inflada, (Baumeister, 1996). Algunos clínicos explican la personalidad narcisista sobre la base de una carencia emocional temprana producida por una madre emocionalmente fría o indiferente, o con una agresividad encubierta hacia su hijo, (Piñuel, 2007). La consecuencia es que los narcisistas necesitan mirarse continuamente en el espejo de los demás para saber quiénes son, y al descubrir una pésima imagen de ellos mismos se ven en la necesidad de ocultarla y esconderla. Desarrollan entonces en compensación una imagen artificialmente sobrevalorada hasta lo patológico. Las personas inteligentes, sanas, que se percatan de la artimaña, o que simplemente son más valiosas o agraciadas que ellas se convierten entonces para el narcisista en una amenaza para esa imagen artificial con la que el narcisista sustenta su autoestima, por lo que su comportamiento con ellos es manipulativo, y cuando la manipulación no surte efecto, perseguidor.

Los sujetos narcisistas poseen una autoestima muy vulnerable, siendo por esto muy sensible al "ultraje" de la crítica o la frustración; en relación con esto, las críticas pueden llegar a obsesionarles y hacer que se sientan hundidos y vacíos. Otro síntoma es el deterioro de sus relaciones sociales como consecuencia de su pretenciosidad y necesidad constante de admiración. Otro síntoma es la incapacidad para arriesgar nada por la posibilidad de frustración que ello conlleva.

En el ámbito social los narcisitas naufragan. Las demás personas sólo cuentan para ellos como posible fuente de gratificación, devolviéndoles la imagen de sí mismos cuya carencia les atormenta y que anhelan insaciablemente. Por ello suelen elegir profesiones que les proporcionen notoriedad social, reconocimiento o incluso fama.

[editar] Interpretación psicoanalítica

Desde el punto de vista freudiano de la psico-patología, la estructuración de una personalidad narcisística, implica una detención o fijación del desarrollo de la persona a etapas infantiles de profunda gratificación, o en una regresión del individuo a estos períodos, por su incapacidad para tolerar y enfrentar los retos y fracasos que la maduración y la vida le imponen (cf. André Green).

[editar] Rasgos de la personalidad narcisista

La personalidad narcisista se caracteriza por un patrón grandioso de vida, este se expresa en fantasías o modos de conducta que incapacitan al individuo para ver al otro. Su visión de las cosas es el patrón al cual el mundo debe someterse. Para los narcisistas el mundo se guía y debe obedecer a sus propios puntos de vista, los cuales considera irrebatibles, infalibles, auto-generados. Las cosas más obvias y corrientes, si se le ocurren a él o ella, deben ser vistas con admiración y se emborracha en la expresión de las mismas. Hay en el Narcisista una inagotable sed de admiración y adulación. Esta necesidad lo incapacita para poder reflexionar tranquilamente y valorar serenamente la realidad. Vive más preocupado por su actuación, en cuanto al efecto teatral y reconocimiento externo de sus acciones, que en la eficacia real y utilidad de las mismas. En resumen, las personas narcisistas, aún cuando pueden poseer una aguda inteligencia, esta se halla obnubilada por esa visión grandiosa de sí mismas y por su hambre de reconocimiento. Llama la atención, entonces, cómo muchas personas pudiendo ser exitosas, productivas y creativas, someten su vida a aduladoras mediocridades. Cuando los narcisistas ejercen posiciones de poder, se rodean de personas, que por su propia condición, son inferiores a él o ella, y de otras, que le harán la corte solo en función de un interés mezquino. Ellas, drogadas por su discurso auto-dirigido, no son capaces de reflexionar y escuchar lo que el mundo externo les grita.

En la otra cara de la moneda, la personalidad narcisista es, en sí misma, una forma de supervivencia. Hemos visto en el mito cómo Narciso es el producto de una acción terrible. La personalidad narcisista nace de una violencia, de un terrible trauma, de una herida inferida al individuo en sus primeras etapas del desarrollo o antes, cuando la herida es la madre y ella trasmite al hijo su resentimiento, su dolor, su rabia y su temor. Se refugia, el traumatizado, en su propia imagen de grandiosidad, ello le permite elevar su maltrecha auto-estima y sentirse un poco mejor consigo mismo. Su hambre insaciable de reconocimiento se asila en la admiración y la adulación de quienes lo circundan.

El narcisista es una persona que puede ser muy exitosa, en cuanto al brillo externo se refiere. Él no se plantea dudas en cuanto a la realidad de sus ideas, sean estas brillantes o no. Así vemos cómo personas con una inteligencia mediocre y una cultura pobre, escalan posiciones sorprendentes, para ellas el recapacitar no existe. Aún las más insulsas ideas son expresadas con un espíritu mesiánico, se enamoran de las ideas de otros y las hacen propias sin la más mínima consideración moral ni ética. Estos últimos logran capitalizar a una horda de Narcisistas depresivos que creen, ingenuamente, en la verdad expresada por el pseudo-maestro. Ellos lo seguirán fielmente, no importa cuán errado esté:

"Sobre la pena duermo solo y uno, pena es mi paz y pena mi batalla, perro que ni me deja ni se calla, siempre a su dueño fiel pero importuno."

escribe Miguel Hernández, retratando esta suerte de personalidad del narcisista depresivo, siempre fiel, signada por la tristeza derrotada, que busca, con más ahínco que éxito, alguien en quién creer, alguien en quien confiar el remedio a sus miserias. De estas melancólicas soledades esperanzadas se nutre el Narcisismo. La simbiosis se completa con la satisfacción a medias, con un hueco de hambre y sed, que nunca se llega a colmar.

El recurso de la mitología nos brinda la imagen para la comprensión de la conducta y el mito de Narciso es concluyente en la terrible frase del oráculo: "El niño tendrá larga vida si nunca se observe a sí mismo." Así en la no reflexión es donde puede sobrevivir este personaje. Sin embargo, Narciso, en castigo a su ser desalmado, es transformado en una planta que da unas flores muy bellas, de olor nauseabundo, y estéril de fruto y nos dice el mito que en este tipo de personas hay, a pesar de su apariencia, algo que huele muy mal.

[editar] Criterios diagnósticos del trastorno narcisista de la personalidad (TNP)

La DSM-IV divide los trastornos de la personalidad en tres grupos basándose en la similaridad de los síntomas. Esta agrupación categoriza al trastorno narcisista de la personalidad dentro del grupo B,(trastornos o desórdenes dramáticos, emocionales, o erráticos), de trastornos de la personalidad. Estos trastornos de personalidad tienen en común un sentimiento excesivo de la propia importancia. Así se incluyen también en este grupo el trastorno límite de la personalidad, el trastorno histriónico de la personalidad y el trastorno antisocial de la personalidad.

Sin embargo, la ICD-10 (Clasificación Internacional de Trastornos Mentales y de Comportamiento, publicada por la OMS en Ginebra, en 1992) considera al Trastorno Narcisista de la personalidad(TNP) como "un trastorno de personalidad que no encaja en ningún subapartado específico", y relega a la categoría conocida como "Otros trastornos específicos de personalidad", que incluye también a los trastornos de personalidad excéntrico, "inquieto", inmaduro, pasivo-agresivo, y psiconeurótico.

El TNP se caracteriza por un patrón generalizado de grandiosidad (en la fantasía o en el comportamiento), necesidad de admiración y carencia de empatía, con un comienzo en la adultez temprana y presente en una variedad de contextos, indicado por cinco (o más) de los siguientes:

  1. Tiene un sentido grandioso de su propia importancia
  2. Le absorben fantasías de éxito ilimitado, poder, brillantez, belleza, o amor ideal
  3. Se considera especial y único, y sólo puede ser comprendido, y sólo debería asociarse con otras personas especiales o de alto estatus personal o institucional.
  4. Requiere excesiva admiración (Es un síntoma que denota una baja autoestima y una gran preocupación por hacer bien el trabajo y por cómo son vistos por los demás).
  5. Tiene un gran sentido de sus propios derechos. Piensa que se le debe todo. Tiene un sentido de "categoría" con irrazonables expectativas de un trato especialmente favorable o de una aceptación automática de sus deseos.
  6. En sus relaciones interpersonales es explotador. Se aprovecha de los demás para conseguir sus propios fines (esperan que se les dé todo lo que deseen, sin importar lo que ello suponga para los demás, y pueden asumir que los demás están totalmente interesados en su bienestar).
  7. Carece de empatía y es reacio a reconocer o identificar las necesidades y sentimientos de los demás.
  8. Es frecuentemente envidioso de los demás o cree que los demás le tienen envidia (pueden llegar a devaluar a personas que hayan recibido una felicitación al pensar que ellos son más merecedores de la misma).
  9. Muestra actitudes y comportamientos arrogantes y altivos o prepotentes.

Wyatt y Hare, en 1997 establecen:

"Clínicamente hablando, cualquier persona socialmente disfuncional que se siente autorizada a usar su poder para controlar a otras personas por las que se siente amenazada, o que vive una fantasía pretenciosa, en lugar de en la realidad, y que se ve a sí misma consistentemente como superior a sus compañeros y anhela ser reconocido como tal, reúne los requisitos del denominado trastorno narcisista de la personalidad"

Por su parte Roy Baumeister, (1996), en su estudio sobre la violencia psicológica, estableció que en la raíz de la mayoría de las agresiones psicológicas se encuentran, de manera sistemática, individuos que presentan rasgos de una personalidad narcisista.

[editar] Teorías sobre el Trastorno Narcisista de la Personalidad y la vergüenza

Se ha sugerido que el TNP puede estar relacionado con mecanismos de defensa de la persona frente a la vergüenza[6]

Gabbard sugiere que el TNP puede ser subdividido en dos subtipos.[7] Observó los del tipo "inadvertido", (oblivious) con un comportamiento caracterizado por grandiosidad, arrogancia e inmutabilidad frente a la crítica ajena como a los sentimientos de los demás. Distinguió, además, un subtipo "hipervigilante", como vulnerables, hipersensibles y avergonzados. Sugirió que los sujetos del tipo inadvertido presentan un ego grande, poderoso y grandioso en espera de ser admirado, envidiado y apreciado, lo cual está en antítesis con el ego debilitado e internalizado que se esconde en un estado general de vergüenza, del cual el sujeto quiere defenderse. Sin embargo, en el subtipo hipervigilante, el sujeto, en lugar de defenderse contra el sentimiento de devaluación, está obsesionado con él, neutralizando esta sensación viendo a los demás como abusadores injustos.

Jeffrey Young, que acuñó el término "Terapia de los Esquemas", (encuadrada en la Terapia racional emotiva conductual) una técnica originalmente desarrollada por Aaron T. Beck (1979), también relaciona la vergüenza con el TNP. Él ve al llamado Esquema Defectivo como un esquema nuclear en el TNP, próximo a los Esquemas de Deprivación Emocional y de Derechos, (Entitlement).[8] El Esquema Defectivo se compensa con tres modos de esquema:(estrategias de emulación):

  • Rendición: Escoge acompañantes críticos o significativos. Esto le coloca en una situación de inferioridad.
  • Evitación: Evita compartir pensamientos y sentimientos "vergonzosos" con los acompañantes o personas significativas por temor al rechazo.
  • Sobrecompensación: Se comporta de una forma crítica o superior con los demás. Trata de superarlo mediante el perfeccionismo.

Debe notarse que un individuo con este esquema puede no emplear los tres esquemas.

[editar] Aspectos sociales e implicaciones sociopolíticas de la patología narcisista

En psicología, la ontogenia remeda a la filogenia, y lo que es del individuo puede ser trasladado sin mayores dificultades a la sociedad; ya decían los alquimistas que "lo que está arriba está abajo" y que"lo que está adentro está afuera." Así podemos especular que lo que ocurre en el desarrollo del individuo también ocurre en el proceso de formación de las sociedades.

Siguiendo nuestra línea de pensamiento, las sociedades pasan por una etapa de narcisismo primario, como cuando las hordas bárbaras, invadiendo a Europa, se interesan sólo en sus necesidades instintuales, no reconocen al otro o a los otros y pasando a fuego y cuchillo por encima de pueblos y civilizaciones, las destruyen. Siendo estos últimos pueblos, posiblemente más sofisticados, se plantean dudas y son incapaces de entender la violencia desatada por las necesidades aniquilatorias de los más primitivos, esto signará su destino.

Por otra parte, diversos filósofos y sociólogos, han caracterizado la segunda mitad del siglo XX y lo que va del XXI como una época 'narcisista'. Esta caracterización se refiere a algunas características de lo que también ha dado por ser llamado 'posmodernidad': ante el fracaso de la mayoría de las estructuras sociales de la modernidad, y especialmente después de las 2 guerras mundiales, parece que Occidente entró en un proceso de metamorfosis, conducido por un proceso de personalización, en el que el narcisismo juega un papel clave.

Especialmente, sociólogos como Christopher Lasch o Gilles Lipovetsky, han dedicado libros enteros a las nuevas características sociales de la posmodernidad, entre las cuales están: cultura del yo, expresivismo y énfasis en la exteriorización de la persona, desierto social y pérdida del sentido, indiferencia ante cualquier realidad que implique tomar postura, apatía total de la juventud, disolución de la política y preferencia por el ámbito privado en todos los sentidos, sobreinformación, consumo, democratización del conocimiento, y muchos otros factores que hacen posible hablar de la posmodernidad como una época 'narcisista' pues, a través del excesivo culto al yo, la identidad personal y su afirmación está muriendo: en la medida en que todos los procesos se democratizan y se da un énfasis tan terrible a la afirmación del yo genuino, éste temrina por diluirse en una multitud de 'yoes'.

[editar] Narcisismo colectivo

Freud, en "La civilización y sus descontentos" enuncia: "Es posible reunir a un considerable número de gente en amor mutuo, siempre que haya otra gente dejada fuera para recibir las manifestaciones de su agresividad"

Y Erich Fromm, en "Anatomía de la destructividad humana" dice:

"El narcisismo colectivo es una de las fuentes más importantes de agresión humana y sin embargo, como todas las demás formas de agresión defensiva, es reacción a un ataque contra intereses vitales. Difiere de otras formas de agresión defensiva en que el narcisismo intenso en sí es un fenómeno semipatológico. Considerando las causas y la función de sangrientas y crueles matanzas en masa como las ocurridas entre hindúes y musulmanes en el momento de la partición de la India o recientemente entre los musulmanes bengalíes y sus gobernantes paquistaníes, vemos que el narcisismo colectivo desempeña ciertamente un papel considerable, cosa nada sorprendente si tomamos en cuenta que nos las habemos con las poblaciones virtualmente más pobres y miserables del mundo entero."

En su libro "Desórdenes de la personalidad en la Vida Moderna", Theodore Millon y Roger Davis afirman que el narcisismo patológico está reservado a "los nobles y los ricos", y que "parece haber ganado prominencia sólo en el siglo XX". De acuerdo con ellos, el narcisismo podría estar asociado con niveles superiores en la escala de necesidades de Maslow. Según ellos "Los individuos de naciones menos adelantadas.... están demasiado ocupados tratando (de sobrevivir)...para comportarse de una forma arrogante y grandiosa".Sin embargo, en opinión de Sam Vaknim (Malignant self-love) el narcisismo es un fenómeno ubicuo debido a que cada ser humano, independientemetne de la naturaleza de su sociedad y su cultura, desarrolla un narcisismo sano tempranamente en su vida. El narcisismo sano se convierte en patológico cuando se produce el abuso, y el abuso es un comportamiento humano universal. Por "abuso" entiende el rechazo a reconocer las fronteras emergentes del individuo. La represión, la hiperprotección, y las expectativas excesivas son conductas tan abusivas como el maltrato físico o el incesto.

[editar] Véase también

[editar] Referencias

  1. ↑ Laplanche, Jean & Pontalis, Jean-Bertrand (1996), Diccionario de Psicoanálisis, traducción Fernando Gimeno Cervantes. Página 228. Barcelona: Editorial Paidós. ISBN 978-84-493-0256-5.
  2. ↑ Roland Chemana y Bernard Vandermersch (1998, 2004), Diccionario de Psicoanálisis. Página 438. Buenos Aires: Amorrortu Editores. ISBN 978-950-518-105-6.
  3. ↑ Nathaniel Branden. The psychology of self-esteem: a new concept of man's psychological nature. 1981.
  4. ↑ Morrison, Andrew. Shame: The Underside of Narcissism, The Analytic Press, 1997. ISBN 0-88163-280-5
  5. ↑ Freud, Sigmund, Introducción al narcisismo en: Obras Completas, Vol. XIV, Amorrotu, B. Aires, 9ª Edición, 1996. (Traducción del alemán por José Luis Etcheverry, título original: Zur Einfuhrung des Narzissmus(1914) ISBN 950-518-590-1.
  6. ↑ Wurmser L, Shame, the veiled companion of narcissism, in The Many Faces of Shame, Nathanson DL. New York, Guilford, 1987, pp 64–92
  7. ↑ Gabbard GO, subtypes of narcissistic personality disorder. Bull Menninger Clin 1989; 53:527–532
  8. ↑ Young, Klosko, Weishaar: Schema Therapy - A Practitioner's Guide, 2003, Page 375

[editar] Bibliografía

  • Sigmund Freud. Obras completas. Volumen XIV: Trabajos sobre metapsicología, y otras obras (1914-1916), «Contribución a la historia del movimiento psicoanalítico». Capítulo II: Introducción del narcisismo (1914). Buenos Aires/Madrid: Amorrortu, 1979. ISBN 978-950-518-590-0
  • André Green. Narcisismo De Vida, Narcisismo De Muerte. Amorrortu, 1999. ISBN 950-518-478-6
  • Gilles Lipovestky. La era del vacío. Editorial Anagrama, 1986. ISBN 84-339-6755-X
  • Christopher Lasch. La cultura del narcisismo. Editorial Andrés Bello, 1999. ISBN 84-89691-97-5
En inglés
  • Baumeister, R. F. et al, (1996) "Relation of threatened egotismo to violence and agression: the dark side of high self-esteem" Psichological Review, 103, (1), pp 5-33
  • Jean M. Twenge and W. Keith Campbell, The Narcissism Epidemic. Living in the Age of Entitlement. Free Press. New York (2009). 339 págs.

[editar] Enlaces externos

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lunes, 22 de agosto de 2011

no se puede razonar con un syco. Es perder el tiempo

no se puede razonar con un syco, lo racionalizan todo, lo justifican todo y tratan de destruir fisica o moralmente a quien los amenaza o a quien se interpone en el logro de su satisfaccion personal a costa de todo.
c mori


El hijo de Myriam Fefer habló nuevamente con frialdad sobre su hermana Eva, a quien acusa de asesinar a su madre en agosto de 2006
Domingo 21 de agosto de 2011 - 11:29 pm

(Panamericana TV)
A más de cinco años del asesinato aún no resuelto de su madre, la empresaria judía Myriam Fefer, Ariel Bracamonte habló con frialdad sobre su hermana Eva, quien junto a su ex pareja Liliana Castro Mannarelli está presa como presunta autora intelectual del crimen.
El menor de los Bracamonte Fefer sostuvo que no le causa alegría que su hermana esté en el Penal de Mujeres de Chorrillos, pese a que ella lo ha insultado y, a su juicio, lo detesta. Asimismo, reiteró que tiene un 99% de seguridad de que ella asesinó a su propia progenitora.
"Yo no he buscado conversar con ella, porque no creo que sea lo más pertinente, al menos no ahora. Osea, sí hemos cruzado miradas y hay cierto rencor", indicó Ariel sobre su hermana.
Asimismo, refirió que quiere dejar atrás la etapa dolorosa que está atravesando y tuvo palabras muy duras para con Eva.
"Yo ya no conozco a mi hermana, porque mi hermana ha cambiado muchísimo en estos años, creo que nunca la llegué a conocer tan bien. Yo no quiero a mi hermana, no podría quererla", manifestó en declaraciones al programa de TV "Panorama".
RENUNCIARÍA A "EL GRAN SHOW"
Sobre su participación en "El gran show", dijo haberse dado cuenta de que el programa estaba aprovechando "esta característica de ser tan mediático para generar ráting, definitivamente. Tonto no soy". Pero reiteró la defensa de su participación, que fue puesta en tela de juicio por la integrante del jurado, Pachi Valle Riestra.
Sin embargo, aseguró que no aguantará que en el 'reality' se haga referencia una vez más al crimen de su madre. "Si es que se vuelve a tocar el tema judicial en el que estoy envuelto, voy a renunciar, no tengo ningún problema en hacerlo".

    martes, 16 de agosto de 2011

    Para estos sycos tambien habra cadena perpetua?

    Abusos en el VRAE: decenas de niñas eran obligadas a prostituirse

    Menores de hasta 12 años de edad eran captadas en distintas ciudades del país para ejercer el meretricio en el valle del río Apurimac y Ene.

    Martes 16 de agosto de 2011 - 01:18 am
    Fuente: Frecuencia Latina

    Niñas entre 12 y 15 años de edad fueron halladas en prostíbulos ilegales que funcionaban como bares, en un distrito del valle del río Apurímac y Ene).

    Según informó el noticiero "90 Segundos", las menores serían parte de una red de prostitución infantil, reclutadas en distintas partes del país para ejercer el servicio sexual en la zona.

    Durante la intervención de la policía, las menores fueron halladas ingiriendo licor con los parroquianos y se negaban a decir su lugar de procedencia y el de sus familiares, ante la atenta mirada de sus proxenetas.

      martes, 9 de agosto de 2011

      Tratamiento del trastorno limítrofe de la personalidad

      para los que esten interesados; claro los interesados no se va a dar por aludidos.

      ---------- Mensaje reenviado ----------
      De: PeruBorderline <contacto@peruborderline.com>
      Fecha: 8 de agosto de 2011 18:08
      Asunto: Tratamiento del trastorno limítrofe de la personalidad
      Para: clagui57@gmail.com


      El tratamiento del trastorno de la personalidad requiere un equipo integral con experiencia, en Peruborderline estamos dedicados exclusivamente a brindar ayuda a personas con este serio problema
       
      Iniciamos mensualmente terapias de grupo


      jueves, 28 de julio de 2011

      Yo no soy sicopata, soy solapa

      el sicopata sabe que es correcto y que es incorrecto pero nada lo detiene para  hacer algo incorrecto si con eso consigue lo que desea para su satisfaccion. Ha aprendido que determinadas cosas no son correctas para la sociedad intelectualmente hablando, incluso sabe porque pero no comprende porque.No todos salen por las noches a matar mujeres despues de violarlas. No todos matan. Aunque tu no sabes en que momento pueden llegar a hacerlo. Si lo hacen no es porque te odien sino porque eres un obstaculo para conseguir algo que ellos quieren. Son parasitos siempre viven de los demas. Siempre estaran buscando quien les haga su trabajo o quien asuma su responsabilidad. Lo que ellos evitan. Claro racionalizaran de alguna manera su comportamiento. Te acusaran de que no lo quieres ayudar cuando en realidad lo que estan buscando es que tu hagas su trabajo. Cree que  tiene  normas especiales. Las suyas ´por supuesto. Tu no puedes violar las normas pero el si. Cuando el lo hace tiene una justificacion.Por supuesto si no pueden comprender porque algo es incorrecto no tendran remordimiento alguno. Es manipulador y por excelencia, abusa del poder cuando lo tiene. Detras de cada persona que abusa del poder que se le otorga hay un potencial sicopata. No todos matan pero puede intentar matarte moralmente. Por eso detras de cada calumniador hay un posible sicopata. Generalmente no se amilana con argumentos, razonamientos. Se amilana con la amenaza fisica. Es cobarde.Hoy dia puede haber estado conspirando ´para que te boten del trabajo. Y manana con toda frialdad te ruega que se lo des en otro sitio. Detras de cada doble cara hay un potencial sicopata. Aunque no necesariamente. Este puede ser un rasgo aislado de la personalidad. Pero si  juntas latrocinio con doble cara lo mas probable es   que lo sea.    Por eso se amontonan alrededor del poder politico economico en donde pueden obtener poder y sacar provecho. No digo que cada politico sea un potencial sicopata. Pero  probablemente muchos de ellos lo sean. Muchos lobistas lo son. Muchos seudoempresarios  quer desprestigian la insititucion de la empresa privada. Pero en el estado tambien abundan. Pero la gente suele ser mas tolerante con el syco del estad opor paradigmas  politicos  .Ustedes los conocen ahora mejor. Claro como el no rompe las leyes y normas el se siente, bien los demas estan mal. Acusa de ladrones acosadores a todo el que puede cuando el lo es.
      Suelen ser simpaticos y aceptados por muchos menos por los que los conocen verdaderamente. Tiene un atractivo superficial. Puede ser corteses te ayudan y hasta protegen pero solo lo hacen para ganar tu voluntad. Para tenerte como aliado incondicional. Si son fuertes se rodean generalmente de gente sin valores pero debiles. El debil amoral tiene afinidad por el psyco. Es su lider. Es capaz de hacer loq ue el no puede. Por que al final de cuentas el debil inmoral pero no psyco tiene remordimientos. Tiene conciencia el psyco de que es psyco?. Como podria tenerla si no puede comprender que lo que hace esta mal. Sabe que esta mal pero no puede comprender porque?
      c mori

      La Discapacidad del Psicópata. Problema poco entendido.

      Edwin Villacorta posted in MEDICOS.Edwin Villacorta11:42pm May 14
      La Discapacidad del Psicópata.

      Habrá que agradecer a Jonathan Demme que la palabra "psicópata" nos traiga a la memoria la cara del doctor Hannibal Lecter, el asesino inteligente, refinado y cruel de El silencio de los corderos. Sin embargo, muy pocos psicópatas, son tan listos y fotogénicos como Anthony Hopkins ni todos se manchan las manos de sangre.
      El psicópata es un enfermo que tiende a buscar su propio placer por encima de cualquier otra consideración. La mayoría tiene un aspecto anodino, una inteligencia media y una conducta normal. Pero sólo aparentemente normal, pues realmente son personas impulsivas, manipuladoras y, sobre todo, incapaces de comprender el porqué de las normas sociales y de sentir la más mínima empatía hacia sus semejantes.
      Sencillamente, no las entienden: si quieren algo, lo cogerán; si alguien les molesta, lo apartarán; y si una norma de convivencia se interpone entre ellos y sus deseos, la burlarán. Lo harán sin acritud, como si no hubieran roto un plato en su vida, y si alguien recrimina su conducta, le mirarán como a un marciano, antes de seguir su camino. Y es que, pese a conocer la diferencia entre lo correcto y lo incorrecto, no entenderán el reproche.
      Este perfil es más sencillo de reconocer en la sociedad y seguro que muchos lectores ya tendrán en la cabeza varios candidatos en su entorno cercano. Los hay, a montones: desde líderes políticos a consejeros delegados, desde maltratadores a acosadores laborales… casi todo aquel que se aprovecha de una posición de fuerza suele tener un cuadro de psicopatía en mayor o menor grado que es muy difícil de denunciar ante una sociedad acostumbrada a creer que los verdaderos psicópatas son personas que devoran los hígados de sus víctimas con un poco de Chianti.
      La ciencia se ha preguntado a menudo si la conducta de estos enfermos es adaptativa -condicionada por la supervivencia en el entorno- o debida a algún tipo de anomalía genética. Por lo general, la búsqueda de causas fisiológicas asociadas a las conductas ha tenido consecuencias nefastas en la historia, al recurrir a un determinismo muy cómodo, pero imposible de aceptar por cualquier sociedad convencida de que las personas deben ser dueñas de sus destinos, al margen de lo que quiera imponerles tal o cual gen.
      Más interesantes son los experimentos que a través de las reacciones de los investigados permiten extraer conclusiones sobre un determinado asunto. De este tipo es el estudio de dos investigadores de la Universidad de Nuevo México (EEUU) publicado por la revista Psichological Science. Elsa Ermer and Kent Kiehl se preguntaron si los psicópatas carecían de alguna facultad mental para comprender las normas sociales y el alcance de un riesgo.
      Así que recurrieron a un grupo de 67 prisioneros voluntarios, algunos de los cuales contaban con un cuadro más o menos claro de psicopatía, y usaron un sencillo juego de cartas con reglas para someterles a tres tipos de pruebas: relacionadas con el razonamiento lógico descriptivo ( "Si una persona es de California, será paciente" ), con el contrato social ("Si me coges la moto, tendrás que lavarla") y con la precaución y las medidas preventivas ("Si trabajas con tuberculosos, deberás ponerte mascarilla" ).
      Los psicópatas demostraron una incapacidad manifiesta para entender las reglas del contrato social y las preventivas, pero acertaron con las descriptivas en la misma medida en que lo hicieron los presos no psicópatas. Es decir, un sencilla norma social como "si me coges el coche, luego ponle gasolina" era para ellos un enigma equiparable al que pasa por la cabeza de un niño ante las leyes de la termodinámica.
      Este experimento indujo a pensar a Ermer y Kiehl que su hipótesis era correcta: los enfermos eran incapaces de entender las reglas sociales o el fraude que conlleva una trampa, así como el verdadero alcance de un riesgo, pero por lo demás eran capaces de razonar prácticamente igual que el resto de personas analizadas.
      El proceso que lleva a un joven a comprender por qué no está bien quitarle el bastón a una anciana que cruza un paso de cebra, a un jefe a reconocer la injusticia cometida con uno de sus empleados o a un marido a avergonzarse por haber sentido ganas de golpear a su mujer, no funciona en toda la sociedad. En los tres casos existe una relación asimétrica, una imposición del fuerte sobre el débil y, al final, el reconocimiento de un orden social vulnerado y la capacidad de las personas para ponerse en el lugar de los otros, la misma empatía que nunca podrá sentir un psicópata. Las mismas normas que nunca acabará de comprender.
      La cuestión ahora es saber si la sociedad podrá comprender, por su parte, que la psicopatía es una enfermedad y no sólo una pesadilla o un argumento de ficción. Comprenderlo y asumirlo, sin recurrir al determinismo genético ni refugiarse sólo en el Código Penal, será tan difícil como necesario para arreglar muchos de nuestros problemas actuales. La ciencia será la mejor guía en el camino a encontrar un tratamiento adecuado, pero la empatía de la sociedad hacia los psicópatas, también. Quid pro quo
      ---------- Mensaje reenviado ----------
      De: Edwin Villacorta <notification+yfo6tzj9@facebookmail.com>
      Fecha: 14 de mayo de 2011 23:43
      Asunto: [MEDICOS] La Discapacidad del Psicópata. Habrá que...
      Para: Claudio Mori Gonzales <clagui57@gmail.com>